Nada más despertarnos desayunamos y nos fuimos a las 09:00
a.m. a visitar donde nació Don Bosco. La llegada allí, fue espectacular, era
muy bonito. No parábamos de hacernos
fotos: con las hojas, con mamá Margarita, en la basílica, etc. En resumen, después
de caminar, subir colinas y bajarlas. No queríamos irnos a casa.
Por la tarde, aunque estábamos cansados teníamos más ganas de estar despiertos que de
descansar. Así que nos pusimos una
película de miedo en el salón todos juntos. Nada más terminar, pasó lo esperado
por los profesores: caímos rendidos.
Las fotos son bellísimas, que buen fotógrafo es el que les acompaña.
ResponderEliminarQue envidia sana me dais, ya que el lugar se ve espectacular de bonito.